
Raúl Jiménez no ha vivido una primera temporada sencilla en Europa. El delantero mexicano recaló en el Atlético de Madrid, tras haber cuajado muy buenos torneos cortos con América. De hecho, llegaba tras haber liderado la tabla de goleo del Torneo Apertura 2014. Pese a ello, no gozó de demasiadas oportunidades con el conjunto rojiblanco. La confianza de Miguel Herrera resultó determinante para que acudiera con el Tri para afrontar esta Copa América 2015.
Una temporada con pocos minutos y también, con pocos goles. Con su club, el atacante tan solo anotó un gol. Con su selección, durante la temporada, otro. Por eso, el gol conseguido ante Chile en el segundo juego de la fase de grupos de la Copa América resulta tan importante en el plano personal. Un gol que, también resultó importante en el transcurso del encuentro, pues servía para poner momentáneamente a México por delante: 1-2.
Un Raúl Jiménez que no anotaba desde el pasado 18 de noviembre. Lo hizo en otro compromiso internacional del Tri, aunque esta vez amistoso. Fue ante Bielorrusia, de visitante. El delantero firmó un doblete que no ayudó a México a conseguir el triunfo. Su primer gol llegó en el minuto 47, para poner el 1-1 en el marcador. Cuatro minutos más tarde, el atacante anotaba nuevamente, para poner en ventaja al combinado azteca.
Mucho más hace falta remontarse para encontrar un gol de Raúl Jiménez a nivel de clubes: hasta el 27 de septiembre, cuando anotó ante el Sevilla en el Vicente Calderón. En el minuto 89, el mexicano cerró la cuenta goleadora del conjunto madrileño, al anotar el gol que supuso el 4-0 definitivo.
Por todo ello, Raúl Jiménez celebró con tanta rabia su gol ante Chile. Un gran gol, con un certero cabezazo ante el que nada pudo hacer Claudio Bravo. Un gol que ponía por delante a México ante la organizadora del certamen de la Conmebol. Un gol, que ponía fin a su mala dinámica de cara al arco contrario.
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